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Navaja suiza

Editado por B LopezCotelo

Durante el desembarco argentino en las Islas Malvinas, un disparo inglés alcanzó al Teniente de Fragata Diego García Quiroga. El proyectil estuvo a punto de atravesar su pierna y seccionar su arteria femoral, pero no fue así. Una navaja suiza que colgaba de su cinturón amortiguó el impacto y salvó la vida del militar argentino. Irónicamente, el artefacto más versátil había cumplido una misión para la que no había sido concebido.

La historia de las navajas suizas comenzó como un acto de patriotismo. Karl Elsener, cuchillero suizo dedicado a la fabricación de equipamiento quirúrgico, consideraba una afrenta que las navajas del ejército de su país fuesen manufacturadas en Solingen, Alemania. Quizá Elsener intuyó también la oportunidad de un gran negocio.

Karl Elsener. Por victorinoxswissarmy.co.uk

Karl Elsener. Por victorinoxswissarmy.co.uk

Con el propósito de fabricar navajas en Suiza y generar puestos de trabajo en el Cantón de Schwyz, fundó en 1891 la Asociación Suiza de Cuchilleros. Comenzó a elaborar el diseño de una navaja que resolviese las necesidades más comunes en la vida castrense de la época, y ese mismo año patentó la denominada “Navaja del Soldado”. Incluía, además de la cuchilla, un destornillador para el rifle, un abrelatas, y un sacabocados para perforar sillas y arneses de cuero.

Navaja del soldado. Por nmulti-tool.org

Navaja del soldado. Por multi-tool.org

Patente de la Navaja del Soldado. Por multi-tool.org

Elsener confiaba en el éxito comercial de su diseño, pero se equivocó. Perdió dinero en su primer contrato con el ejército, empeñó sus ahorros y se quedó sólo en la Asociación de Cuchilleros que él mismo había fundado. Sólo la ayuda económica de algunos familiares le permitió evitar la quiebra. Su Navaja del Soldado era pesada, poco manejable y, sobre todo, no podía competir con los precios que ofrecía la fábrica alemana de Solingen. Aunque la situación era crítica, Karl Elsener seguía confiando en su idea. Decidió desarrollar su diseño inicial hasta definir un nuevo artefacto que llamó la “Navaja del Oficial”. Era el año 1896, y el cuchillero suizo había sido capaz de fabricar una navaja más ligera, más versátil y más elegante. Esta vez, el éxito comercial fue inmediato.Publicidad de navaja suiza. Por multi-tool.org

Logotipo de Victorinox. Por wikimedia.org

Logotipo de Wenger. Por wikimedia.org

Por cdwaldi

Por cdwaldi

Herramientas de navaja suiza. Por tomvonl

Herramientas metálicas y hojas separadoras. Por aperture laq

Herramientas metálicas y hojas separadoras. Por eNil

Las navajas suizas son resultado de un diseño eficiente que ha trascendido su uso original gracias a su adaptabilidad. El Museum of Modern Art de Nueva York reconoció su condición de instrumento universal al incluirlas en su colección. Lo mismo hizo el Museo de Artes Aplicadas de Munich. La navaja que salvó al Teniente de Fragata García Quiroga en 1982 está también expuesta, aunque en su caso el escenario es más humilde, la Base Naval de Mar del Plata. Allí no es un monumento al artefacto de Elsener, sino a la volatilidad de la fortuna, a la escasa distancia entre el éxito y el fracaso. En el diseño de un objeto o en una guerra.

BLC