Objetos

RMS Olympic

Editado por CQEyBLC

Los viajes transoceánicos eran un importante negocio a principios del siglo XX. Muchos europeos buscaban al otro lado del Atlántico mejores condiciones de vida, otros veían en la incipiente consolidación de Estados Unidos como potencia global la oportunidad de especular y hacer grandes negocios. Estos viajeros atestaban los grandes buques transatlánticos de la época.

La naviera Cunard dominaba el negocio en torno a 1900, pero pronto surgió la competencia: otra compañía británica, la White Star Line, pretendía construir buques más grandes, más rápidos y más lujosos. Se proyectaron así tres barcos hermanos descomunales cuyos nombres evidenciaban los delirios de grandeza de sus constructores: el Olympic, el Titanic y el Gigantic. Estas alusiones mitológicas fueron una premonición de su compleja existencia.

Publicidad de la White Star Line. Por hospitalshipbritannic.com

Publicidad de la White Star Line. Por hospitalshipbritannic.com

El primero de estos tres grandes buques fue el RMS Olympic. Diseñado por Thomas Andrews, construido en los astilleros norirlandeses de Harland and Wolff y botado el 20 de Octubre de 1910 tras dos años de trabajo, era el mayor transatlántico del momento con 269 metros de eslora y  28 de manga. Superaba en más de 30 metros de longitud a sus inmediatos competidores de la Cunard. Su peso, más de 45.000 toneladas, era también extraordinario. Para mover este gigante eran necesarias 29 calderas, tres motores y una turbina capaces de generar en conjunto 50.000 caballos de potencia. Contaba con dos hélices laterales de tres palas y una hélice central de cuatro palas que lo impulsaban a una velocidad máxima de 23,5 nudos. El 14 de Junio de 1911 el Olympic realizó su viaje inaugural, anunciando el comienzo de la era de los grandes transatlánticos.

El Olympic durante la fase de construcción. Por maritimequest.com

El Olympic durante la fase de construcción. Por maritimequest.com

Máquinas del Olympic antes de ser instaladas. Por wikimedia.org

Máquinas del Olympic antes de ser instaladas. Por wikimedia.org

Botadura del Olympic. Por maritimequest.com

Botadura del Olympic. Por maritimequest.com

Botadura del Olympic. Por maritimequest.com

Botadura del Olympic. Por maritimequest.com

Botadura del Olympic. Por maritimequest.com

Botadura del Olympic. Por maritimequest.com

Cubierta de paseo. Por maritimequest.com

Cubierta de paseo. Por maritimequest.com

El Olympic zarpando. Por maritimequest.com

El Olympic zarpando. Por maritimequest.com

La White Star Line había iniciado para entonces la construcción del hermano gemelo del Olympic cuando éste fue botado. El Titanic realizaría su viaje inaugural en 1912. Las diferencias entre los dos barcos eran mínimas: el Olympic era más austero, su cubierta de paseo era abierta, y desplazaba 1000 toneladas menos que el Titanic, pero ambos parecían gigantes insumergibles.

En 1911, el buque de guerra HMS Hawke colisionó con el Olympic. Abrió una importante brecha en el casco, con lo que fue necesario volver a los astilleros de Belfast para reparar el barco. El Olympic sobrevivió. Un año más tarde, el Titanic colisionó con un iceberg a la deriva en el Atlántico Norte durante su primer viaje. Esta vez, el transatlántico se hundió y 1500 de sus 2200 ocupantes perecieron. El Olympic recogió en Nueva York a los supervivientes del desastre.

El Titanic y el Olympic. Por maritimequest.com

El Titanic y el Olympic. Por maritimequest.com

Brecha en el casco del Olympic. Por maritimequest.com

Brecha en el casco del Olympic. Por maritimequest.com

Iceberg que provocó el hundimiento del Titanic. Por wikimedia.org

Iceberg que provocó el hundimiento del Titanic. Por wikimedia.org

Supervivientes del naufragio del Titanic. Por wikimedia.org

Supervivientes del naufragio del Titanic. Por wikimedia.org

La compañía White Star Line siguió adelante con la construcción del tercer gran transatlántico, pero cambió el nombre previsto de Gigantic a Britannic. La naviera siempre negó este cambio de planes, pero el accidente del Titanic parece haber supuesto una dolorosa cura de humildad. El Britannic tenía prevista su botadura para 1915, pero antes de haberse culminado su construcción un hecho cambió su destino, así como el del Olympic, de manera sustancial: en 1914 estalló la Primera Guerra Mundial.

El Britannic fue confiscado y reconvertido en buque hospital con una capacidad de más de 3000 camas. Sirvió en el Mediterráneo, recogiendo entre otros a los heridos en la atroz batalla de Gallipoli, y fue hundido durante la contienda en el Mar Egeo. Pero el Olympic, de nuevo, tuvo más suerte que sus hermanos. Estuvo en uso durante toda la campaña como buque de transporte de tropas entre Europa y América, sobrevivió a cuatro ataques e incluso hundió el submarino alemán SM U-103 al embestirlo como respuesta a un ataque previo con torpedos y fuego de cañón.

El buque hospital Britannic. Por starway.org

El buque hospital Britannic. Por starway.org

El Olympic como buque de guerra. Por maritimequest.com

El Olympic como buque de guerra. Por maritimequest.com

Al final de la Primera Guerra Mundial, el Olympic fue reparado en Belfast y volvió a su servicio como buque de línea. Su combustible pasó a ser el petróleo y su interior tuvo que ser restaurado tras sus años de servicio en la contienda mundial. En 1919, el Olympic estaba listo para volver a cumplir con su cometido original. Durante 24 años, a pesar de los avances que en aquellos años experimentó la industria naval, el transatlántico siguió en uso. Pero cada vez, su obsolescencia hacía más difícil competir con los nuevos buques.

Un incidente en alta mar precipitó el final de la última de las tres grandes naves ideadas por la White Star Line. El 15 de Mayo de 1934, en un día con niebla densa, el Olympic embistió al buque faro Nantucket LV 117 provocando su hundimiento y la muerte de siete tripulantes. En 1935, el Olympic hizo su último viaje a Nueva York y dos años más tarde fue desguazado. Algunos fragmentos del lujoso transatlántico decoran hoy hoteles y villas en diferentes lugares de Gran Bretaña.

El Olympic en 1922. Por maritimequest.com

El Olympic en 1922. Por maritimequest.com

El Olympic en 1929. Por maritimequest.com

El Olympic en 1929. Por maritimequest.com

El Olympic esperando el desguace, 1935. Por wikimedia.org

El Olympic en Southhampton esperando el desguace, 1935. Por wikimedia.org

Viaje final del Olympic, 1937. Por maritimequest.com

Viaje final del Olympic, 1937. Por maritimequest.com

Sin embargo, la popularidad del Olympic no se puede comparar a la que alcanzó su gemelo Titanic, a pesar de haber demostrado sus enormes condiciones y haber sido el único éxito en la arriesgada apuesta de la White Star Line a principios del siglo XX. Tal vez porque el Titanic, a diferencia del Olympic, nos recuerda que la arrogancia nos hace vulnerables.

BLC