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Crematorio Rennes Metropole. PLAN01

Editado por CQ

Creando una nueva ceremonia.

Práctica marginal durante los setenta, la cremación ha experimentado una lenta pero regular progresión en los últimos 20 años, llegando a un 29% hoy en día. En 2030, la cremación será la práctica funeraria más elegida en Francia, llegando a una simbólica cifra del 50%. Este cambio en las tradiciones subraya la progresiva popularidad de la cremación, tantop geográficamente, fuera de los centros urbanos, como social y religiosamente y además la gente mayor se opone cada vez menos a la cremación.

Si la cremación se convierte en una práctica extendida, estrictamente hablando, algunos de sus aspectos están todavía influenciados por percepciones anteriores. De muchas formas, evoca la dureza y la severidad de una ceremonia para librepensadores y gente reprobable. La dificultad de combinar la cremación con una ceremonia solemne y respetuosa todavía se mantiene. Es particularmente perceptible en el diseño de la arquitectura de crematorios. NO están bien concebidos, no son apropiados para esta situación difícil y particular; hacen el proceso del luto y velatorio sean más complicados y dolorosos.

En continuidad con lo que se ha hecho en el norte de Europa, un reflejo de esa calidad arquitectónica de los crematorios es más que necesaria en Francia. Lejos de ser un detalle en la concepción de un crematorio, la arquitectura es un paso clave en el proceso de una ceremonia digna.

El círculo

El círculo se repite a lo largo de la configuración espacial en sus diversas formas tanto en el paisaje como en el edificio. Desde la limpieza del espacio a la forma de las habitaciones, el círculo es un tema recurrente. Este diseño espacial se refiere al círculo de la vida, a una constelación, pero también a Stonehengue o trabajos de Land Art.

Sobretodo, puede ser interpretado de muchas maneras filosóficas, religiosas o culturales. Completamente no denominativa y fácilmente accesible a todos, el crematorio se eleva, solemnemente. Las referencias a la vida diaria se desvanecen, creando una experiencia singular en la que la ortogonalidad no fija nada.

Este diseño es también una reacción en contra de la arquitectura monumental. A diferencia de un mausoleo, el crematorio no sobrepasa a sus usuarios o a la naturaleza.

Aunque la monumentalidad se evita, la necesidad de solemnidad no se elimina. Al contrario, la elección de formas sencillas y materiales proporciona un paisaje integrado de paz y tranquilidad. Crea una zona digna y serena.

Arquitectura y paisaje

El primer problema era el aparcamiento. Esta situación tan particular requiere escapar del mundanal mundo del coche. El edificio encaja en un vasto claro, rodeado por árboles y campos. Los pequeños huecos para los coches se ocultan discretamente en esas zoans arboladas. Dejando sus coches en esas zonas especiales, el luto puede ocultarse del mundo exterior y entrar en un lugar enteramente dedicado a la ceremonia y a la meditación.

El reflejo arquitectónico del acceso se ve influido por la idea de evitar imponer un camino único al crematorio, sino crear un gran número de llegadas posibles. Así, los diferentes caminos incitan a un proceso gradual desde el paisaje exterior a la intimidad interior, del ruido exterior al silencio interior.

Tras cruzar la envolvente formada por gruesos bloques de granito (extraídos de una cantera local), los usuarios bajan una ligera rampa que converge al final del edificio y un espacio exterior curvado. El edificio aparece como un enorme disco flotante en el centro de un claro, acercando todos los elementos del programa. Crea una impresión de fluidez entre los espacios interiores y exteriores.

Zonas interiores

El gran vestíbulo central es la pieza clave en el sistema de circulación. No hay pasillos sino espacios fluidos, principalmente iluminados por luz natural y vistas exteriores enmarcadas. Este espacio ha sido concebido para reducir la sensación de estar encerrado. Es el lugar en que los miembros de la familia se reúnen, donde pueden decidir si hablar o no, donde la gente puede expresar sus emociones. Hay dos zonas diferentes de áreas abiertas al público: habitaciones en las que las ceremonias tienen lugar y las zonas de espera.

Las dos salas ceremoniales son espacios circulares con delicados patios que proporcionan luz y aire. Este diseño especial reconcilia la necesidad contradictoria de apertura e intimidad. Cada habitación se complementa con telas que acondicionan acústicamente la sala.

Las zonas de espera se encuentran dispuestas como antesalas a los espacios ceremoniales. Sus paredes son de vidrio y pueden ser completamente ocultas mediante cortinajes traslúcidos, así que los niveles de intimidad y apertura se pueden controlar. Este sistema también proporciona la posibilidad de evitar encuentros embarazosos entre dos familias diferentes.

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