El Monasterio de la Transfiguración o Monasterio de Santa Catalina (en griego: Μονὴ τῆς Ἁγίας Αἰκατερίνης) está situado en la boca de un cañón a los pies del Monte Sinaí, en Egipto. Está construido donde la tradición supone que Moisés vio la “zarza que ardía sin consumirse”. La madre del emperador Constantino I el Grande mandó construir una capilla, más tarde Esteban de Aila por ordenes de Justiniano I proyectó y construyó un monasterio entre los años 527 y 565, junto a la capilla mencionada. La estructura del monasterio es el de una muralla que contiene la totalidad de las construcciones. Esteban de Aila, el arquitecto del monasterio, construyó una basílica de tres naves, de basalto, con el techo de madera y capiteles labrados en un estilo derivado del corintio. La basílica tiene unas capillas anexas a las naves laterales y unas torres en el extremo occidental. El Monasterio de Santa Catalina es uno de los monasterios más antiguos todavía en uso.
En la actualidad el conjunto del monasterio sigue presentando las mismas características y apenas se han realizado cambios significativos desde su construcción.














