Objetos

Cubitera

Editado por B LopezCotelo

Las cosas han cambiado mucho en los últimos tiempos. Hasta 1914, cada casa contaba con barras de hielo que permitían mantener fríos los alimentos perecederos y alargar su vida. Pero tras la invención del primer frigorífico, las toscas barras fueron sustituidas por cubitos cuya función principal era enfriar las bebidas. Había nacido el Estado del Bienestar.

Barras de hielo para uso doméstico

Transporte de hielo en las primeras décadas del s. XX

No era sencillo dar forma a esos pequeños cubos, y mucho menos extirparlos una vez que el agua se había solidificado. Arthur J. Frei, ingeniero de la Inland Manufacturing Division, lo sabía y se puso a trabajar para remediarlo. Tras la Segunda Guerra Mundial –período en el que su compañía, como parte de la General Motors, se había dedicado principalmente a la producción de armas- invirtió cinco años en definir un prototipo de cubitera doméstica. La sociedad demandaba instrumentos como ése, signos de normalidad y buena vida tras años de contienda.

El sistema propuesto por Frei se basaba en una malla que servía como molde a los cubos de hielo, a la que se unía una palanca que, al ser manipulada, deformaba esta parrilla. Los cubitos podían así ser extraídos con facilidad y utilizados en ese mismo instante.

Una vez definido el mecanismo, centró sus esfuerzos en encontrar el material idóneo. En lugar de ensayar con plásticos, cuyo carácter aislante retrasa la congelación del agua, Frei trabajó con aluminio. Su capacidad de transmisión de temperatura, unido a su bajo precio y elevada maleabilidad, convencieron al ingeniero de la idoneidad de este metal.

Primera patente de Frei, 1950

Cubitera de Frei, 1950

Cubitera de Frei, 1950

Cubitera de Frei, 1950

Sistema de la cubitera patentada por Frei

El modelo resultante fue el primero patentado por la Inland Manufacturing Division, en el año 1950. No fueron pioneros –existían instrumentos similares desde tres décadas antes-, pero su diseño demostró ser el más efectivo. Pronto se convirtió en un objeto común en las viviendas americanas, y paulatinamente se extendió por otros países de Occidente.

Desde los años cincuenta, la cubitera de Frei convivió con otros sistemas alternativos –algunos híbridos de plástico y metal, otros fabricados íntegramente con polímeros- pero la Inland Manufacturing Division nunca cesó su producción; su efectividad era incuestionable, y el tiempo la convirtió en un icono. El ingeniero continuó trabajando en otros prototipos y, fruto de sus investigaciones, obtuvo más de veinte nuevas patentes antes de 1971. Algunas de ellas resultaron rotundos y perdurables éxitos comerciales.

Patente de cubitera de Frei, 1959

Patente de cubitera de Frei, 1963

Patente de cubitera de Frei, 1963

El cubito de hielo es la encarnación de la sociedad moderna. Representa el hielo domesticado y geométrico, una muestra de refinamiento.

A veces, como el remolón Lebowski, nos detenemos a observar unos cubitos ahogados en Ruso Blanco y nos ponemos nihilistas. Porque todos sabemos qué ocurre cuado nos servimos el último hielo: la fiesta está a punto de acabar.

BLC