Objetos

Gramófono

Editado por B LopezCotelo

El tiempo obra el milagro de convertir el futuro en pasado. A mediados del siglo XIX, la captación y reproducción del sonido parecía ciencia ficción, algo propio del futuro augurado por unos cuantos visionarios. Hoy, la ingenua figura de un gramófono nos recuerda el frenético avance de la tecnología en los últimos ciento cincuenta años.
Publicidad de la 'nueva y maravillosa máquina parlante'. Por zonaindie.com.ar

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La mejor de las máquinas parlantes'. Por sabiansymbols.typepad.com

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‘Mery had a little lamb’ fue la melodía elegida por Thomas Alva Edison el 21 de Noviembre de 1887 para probar su experimento: un aparato que registraba el sonido –continuando con las experiencias iniciadas tres décadas antes por el francés Édouard-Léon Scott de Martinville- pero que además pudiera reproducirlo. Edison lo llamó fonógrafo. El sistema de grabación partía de un transductor acústico-mecánico que permitía la transformación de ondas sonoras en vibraciones mecánicas. Éstas, a su vez, labraban un surco helicoidal sobre un cilindro con la ayuda de un estilete, y así la melodía quedaba impresa en su superficie. El sonido podía ser reproducido simplemente invirtiendo el proceso.

El problema del fonógrafo –y la base de su mecanismo- era el cilindro. Los primeros ensayos para esta pieza se llevaron a cabo con cartón recubierto de estaño, más tarde se pasó al cartón parafinado y finalmente se recurrió a la cera. Pero en todos estos casos, sólo se podía realizar una grabación de sonido por cada representación original.

Edison con su fonógrafo. Por eltamiz.com

Edison con su fonógrafo. Por eltamiz.com

Emil Berliner había nacido en Hannover en 1851, pero antes de cumplir veinte años decidió abandonar su país natal e instalarse en Estados Unidos. Fascinado por los avances tecnológicos, comenzó a trabajar en la mejora de los grandes inventos de su momento, desde el teléfono hasta el fonógrafo. Y así apareció el gramófono.

La principal diferencia con respecto al invento de Edison era que el cilindro se sustituía por un disco plano de un material termoplástico. De este modo, una vez grabado el sonido, era muy sencillo realizar tantas copias del disco como fuesen oportunas. En esencia, todo lo demás funcionaba como un fonógrafo: las ondas sonoras eran transformadas en vibraciones que, con ayuda de una púa, dejaban un surco registrado en el disco. Para reproducirlo, se hacía girar el disco y se invertía el proceso. Un amplificador multiplicaba los decibelios.

Explicación del gramófono, 1896. Por collectionscanada.gc.ca

Explicación del gramófono, 1896. Por collectionscanada.gc.ca

Berliner y su gramófono a principios del s. XX. Por wikipedia.org

Berliner y su gramófono a principios del s. XX. Por wikipedia.org

Mecanismo del gramófono. Por festivalesdepop.com

Mecanismo del gramófono. Por festivalesdepop.comUno de los primeros gramófonos, década de 1890. Por wikispaces.com

Gramófono de Berliner. Por coleccionfb.com

Gramófono de Berliner. Por coleccionfb.com

El gramófono fue lanzado al mercado de ese modo en 1895, pero las ventas fueron escasas. Era necesario hacer girar el disco con ayuda de una manivela, y eso disminuyó su aceptación. En ese momento, Berliner introdujo una mejora que resultó determinante: un motor de cuerda diseñado por Eldridge R. Johnson que permitía un giro del disco a velocidad constante y sin esfuerzo alguno. Bautizó a su nuevo aparato como ‘Model B’, la gente lo acogió con entusiasmo y así nació la industria de la música.

Con ella, también surgió la estrategia de ventas. Berliner fundó la Gramophone Company para comercializar su invento, y compró los derechos de reproducción de un cuadro del artista Francis Barraud, titulado ‘His Master’s Voice’. En él, un perro se acercaba con curiosidad al fonógrafo de Edison pero, con unos simples retoques del pintor, éste se transformó en un gramófono con su enorme amplificador. El perro de Barraud permaneció como icono de la Gramophone Company durante casi un siglo, contribuyendo a la popularización del invento de Berliner.

Francis Barraud con su perro. Por coleccionfb.com

Francis Barraud con su perro. Por coleccionfb.com

'His master's voice'. Por empollonintegrista.files.wordpress.com

'His master's voice'. Por empollonintegrista.files.wordpress.com

Logotipo de la Gramophone Company. Por audiouk.com

Logotipo de la Gramophone Company. Por audiouk.com

Primer estudio de grabación de Berliner en Londres, 1898. Por emil-berliner-studios.com

Primer estudio de grabación de Berliner en Londres, 1898. Por emil-berliner-studios.com

Almacenaje de vinilos. Quebec, 1910. Por Musee McCord Museum

Almacenaje de vinilos. Quebec, 1910. Por Musee McCord Museum

Con el gramófono nació el vinilo. Desde la década de 1890 hasta 1980 fue el sistema más utilizado para reproducir el sonido. Más tarde llegó el disco compacto,  las memorias USB y el iPod. Luego, Spotify. Pero durante décadas, el tocadiscos –hijo menor del gramófono- fue el instrumento que permitió hacer llegar a  muchos la voz de unos pocos. Fue la herramienta subversiva que propagó ideas y movimientos por todo el planeta.

BLC