Objetos

Máquina de coser Singer

Editado por B LopezCotelo

Once días del año 1850. Este exiguo período fue el punto de inflexión en la vida de Isaac Merrit Singer. En esos días, el inventor recibió el encargo de reparar una máquina de coser en su taller de Boston y, en lugar de resolver el problema, decidió desarrollar un nuevo sistema para el artefacto. Esta decisión fue el germen del mayor fabricante de máquinas de coser del mundo.

Isaac Merrit Singer. Por historycentral.com

Isaac Merrit Singer. Por historycentral.com

Singer ajustando el sistema de cosido, 1850. Por www.superstock.co.uk

Singer ajustando el sistema de cosido, 1850. Por www.superstock.co.uk

Quizá no fuese el inventor más lúcido de su tiempo, pero Singer demostró ser uno de los empresarios más tenaces. Comprendió antes que sus competidores que el negocio iba mucho más allá de los mecanismos internos de la máquina.

La principal aportación de Singer al sistema de cosido fue el desplazamiento vertical de la aguja, evolución que solucionó los problemas que ésta generaba al enredarse con el hilo. Resuelta esta cuestión y ajustada la cadencia de las puntadas hasta doscientas por minuto, el inventor se transformó en gestor de la empresa I.M. Singer&Company. El abogado neoyorkino Edward Clark, el hombre que había llevado al taller de Singer la vetusta máquina Lerow and Blodgett para que se la reparase, se convirtió en su primer socio.

Las máquinas producidas por la compañía comenzaron a incorporar paulatinamente las mejoras disponibles en el mercado y en 1858 Singer desarrolló la primera máquina de coser doméstica. Siete años más tarde, la I.M. Singer&Company se convirtió en la Singer Manufacturing Company, la principal empresa de fabricación de máquinas de coser del mundo. Las disputas con otras compañías llegaron por las patentes de los sistemas incuidos en algunos modelos, que hubieron de ser resueltas en los tribunales.

Primera máquina patentada por Singer, 1851. Por mediastorehouse.com

Primera máquina patentada por Singer, 1851. Por mediastorehouse.com

Máquina Singer. Por clubdesappalaches.skynetblogs.be

Máquina Singer. Por clubdesappalaches.skynetblogs.be

Los problemas con la justicia no frenaron a Singer. En las primeras décadas del XIX, los fabricantes desarrollaban sin descanso sistemas de cosido similares y los tribunales debían dilucidar a menudo quién había sido el pionero1. El inventor Elias Howe ganó a Singer el juicio por infracción de una de las patentes, pero la compañía mantuvo su inercia de crecimiento.

Singer había decidido que, en lugar de pelear por la primacía tecnológica, definiría un nuevo campo de batalla: sus diseños se hicieron cada vez más refinados y sus sistemas de cobro cada vez más asequibles para una economía media.

Logotipo de la compañía. Por www.historiasdegrandesexitos.com

Logotipo de la compañía. Por www.historiasdegrandesexitos.com

Por eso las máquinas Singer se reconocen en sus líneas herederas del diseño de finales del XIX. Muchas de ellas recogen influencias Art-Nouveau en su organicismo, en sus excesos ornamentales y en su pretendida elegancia. Tanto las máquinas con sistemas de manivela como las de pedal buscaban seducir al comprador a través de la vista, y en este ámbito el modelo 15K es el símbolo del fabricante americano. Una pieza que parece haber nacido de la voluntad de ‘imprimir en su forma ciertos caracteres venerables y bellos, aunque inútiles desde otros puntos de vista’2.

Máquina Singer con sistema de pedal. Por cdn.dipity.com

Máquina Singer con sistema de pedal. Por cdn.dipity.com

Máquina Singer. Por  trama-e-ordito.blogspot.com

Máquina Singer. Por trama-e-ordito.blogspot.com

Máquina Singer. Por pupia.tv

Máquina Singer. Por pupia.tv

Singer inventó también nuevos modos de vender un producto. Consciente de que las máquinas de coser eran consideradas un gasto superfluo, decidió ofrecerlas puerta por puerta y proponer innovadores sistemas de pago a plazos. Fue, en cierto modo,  el precursor de las visitas de Spangler con sus revolucionarias aspiradoras –las vacuum machines– y de las posteriores demostraciones in situ de la eficacia del tupperware. Singler convirtió también su compañía en una franquicia, superando así el excesivo localismo en la producción y haciendo posible el crecimiento de la empresa con un gasto asumible.

Publicidad de Singer. Por Robert Pool's Glasgow Collection

Publicidad de Singer. Por Robert Pool's Glasgow Collection

Paradójicamente, Isaac Merrit Singer había sido aprendiz mecánico desde la adolescencia. A los diecinueve años había patentado una máquina para perforar roca, y diez más tarde había diseñado instrumentos capaces de tallar madera y metal. Pero Singer no inventó la máquina de coser. En su lugar, el hombre que jamás había pisado una facultad de economía o diseño industrial, imaginó cómo sería el mercado del futuro y exploró las cualidades estéticas de un objeto utilitario. 

BLC

Notas:

1. VVAA, ‘Pioneers. Products from Phaidon Design Classics volume one’, Ed. Phaidon. p. 057

2. Ruskin, John. Citado en ‘Josep Maria Jujol, 1879-1949’, Quaderns 179-180, ed. Colegio de Arquitectos de Cataluña