Objetos

Cuadernos Moleskine

Editado por B LopezCotelo

Como cada vez que viajaba a París, Bruce Chatwin visitó una librería en la Rue de l’ Ancienne Comedie. Quería comprar una de esas libretas que lo acompañaban en sus viajes, desde la Patagonia hasta Afganistán. Pero el vendedor le explicó que ya no era posible: ‘Le vrai Moleskine n´est plus’. Era 1986, y una larga tradición parecía haberse extinguido.

Bruce Chatwin. Por britishclub.com.ar

Bruce Chatwin. Por britishclub.com.ar

La historia, recogida por Chatwin en ‘Los trazos de la canción’, parece una teatral adaptación de la realidad. Él mismo había bautizado como Moleskine esos cuadernos manufacturados en Tours que solía comprar cuando viajaba a París. Cuando dejaron de fabricarse, los relatos de Chatwin les habían otorgado una enorme popularidad, así que en 1997 un editor milanés decidió resucitar las libretas que muchos otros habían utilizado antes que el escritor inglés.

La marca Moleskine nació así en 1998, proclamándose heredera de los cuadernos utilizados en los dos siglos anteriores por artistas como Van Gogh, Picasso o Hemingway. Pero, como los relatos de Chatwin, también esto parece un híbrido entre realidad y ficción. Lo cierto es que, a partir del siglo XIX, creció entre escritores y pintores la afición por tomar apuntes del natural, lo que convirtió la libreta de notas en una herramienta imprescindible. París era entonces el núcleo de la vanguardia, y los libreros de esta ciudad comenzaron a vender cuadernos fabricados de manera artesanal por pequeñas empresas familiares francesas. Sin embargo, parece improbable que todos los artistas hubieran escogido la misma libreta, y que Chatwin encontrase en la década de 1980 al último librero que la distribuía.

Cuaderno de bocetos atribuido a Van Gogh. Por elpais.com

Cuaderno de bocetos atribuido a Van Gogh. Por elpais.com

Cuaderno de bocetos atribuido a Picasso. Por sisifo21.blogspot.com

Cuaderno de bocetos atribuido a Picasso. Por sisifo21.blogspot.com

Moleskine fabrica hoy una enorme variedad de cuadernos de notas. El más popular se reconoce por sus tapas negras de hule con puntas redondeadas, la goma elástica que sujeta sus cubiertas y la tira de tela utilizada para marcar las páginas, pero existen productos específicos para casi cualquier actividad: libretas para periodistas con lomo flexible, cuadernos de tapas blandas distribuidos en diferentes colores o de cubiertas duras con un bolsillo de fuelle en su tapa posterior para acumular notas o recortes. También existen blocs cuyas hojas, elaboradas por especialistas franceses, pemiten la aplicación de acuarela o témpera sobre los bocetos. Otros productos son aún más específicos al ofrecer una agenda, un calendario o un callejero de determinadas ciudades como Praga, Roma, Estambul o Bruselas.

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Moleskine básica. Por whatyoulove.it

Moleskine básica. Por whatyoulove.it

Variantes de cuadernos Moleskine. Por socioapatia.files.wordpress.com

Variantes de cuadernos Moleskine. Por socioapatia.files.wordpress.com

Cuadernos Moleskine de tapas blandas. Por socioapatia.files.wordpress.com

Cuadernos Moleskine de tapas blandas. Por socioapatia.files.wordpress.com

Moleskine de hojas desplegables. Por lifehack.org

Moleskine de hojas desplegables. Por lifehack.org

Moleskine con agenda. Por moleskine.co.uk

Moleskine con agenda. Por moleskine.co.uk

Moleskine con agenda. Por moleskine.co.uk

Moleskine con agenda. Por moleskine.co.uk

Todos estos cuadernos son distribuidos fundamentalmente en librerías, lo que refuerza la idea, real o no, de su vínculo con el mundo literario. Y todos ellos comparten ciertas características que han contribuido a su popularidad entre los autores del siglo XXI: sus páginas, de papel sin ácido, son fabricadas respetando criterios de sostenibilidad ambiental, y el control de calidad de cada uno de sus productos es exhaustivo. Sin embargo, la cuidada elaboración y el preciso cosido de su lomo exigen muchas horas de trabajo, lo que llevó a la editorial italiana a trasladar la producción de Moleskine a China.

Cuadernos Moleskine. Por moleskine.com

Cuadernos Moleskine. Por moleskine.com

Presentación de la web de Moleskine en chino, 2010. Por moleskine.com

Presentación de la web de Moleskine en chino, 2010. Por moleskine.com

El crecimiento constante en la distribución de estos cuadernos desde su aparición en el mercado evidencia el éxito de su estrategia comercial. Moleskine se ha convertido, en poco más de una década, en referencia para arquitectos, diseñadores, ilustradores y viajeros. Su repercusión en los medios digitales, con una intrincada red de blogs, páginas web y archivos virtuales dedicados a recopilar notas y esbozos dibujados sobre estas libretas, ha contribuido consolidar su popularidad. De algún modo, Moleskine lo ha logrado: ha conseguido hacernos creer, sin haber elaborado un producto muy diferente a sus competidores, que son el soporte adecuado para almacenar nuestras ideas.

BLC