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AK-47

Editado por B LopezCotelo

En la bandera de Mozambique, una estrella, un azadón y un libro figuran al lado de otro artefacto considerado esencial en la historia reciente de la nación: el fusil de asalto AK-47. Zimbabwe y Timor Oriental también lo exhiben en sus escudos. Rinden así homenaje al que señalan como uno de los héroes de la emancipación del poder colonial. El AK-47, acrónimo de Avtomat Kalashnikov 1947, es el orgullo de la ingeniería soviética, un fantasma heredado de la Guerra Fría.

Bandera de Mozambique. Por aaliyah.es

Escudos de Timor Oriental y Zimbabwe. Por estaentumundo.com

En una casa de campo al Sur de los Urales, ubicada a la orilla de un lago en las proximidades de Izhevsk, vive Mikhail Kaláshnikov. Las pruebas de tiro y nueve décadas de vida han acabado con su capacidad auditiva. Pero sigue vivo, recordando cómo nació una de las más prolíficas máquinas de matar del siglo XX. Kalashnikov nació en Kuria en 1919, un año crítico en la guerra civil entre bolcheviques y zaristas que devastaba Rusia. Sus padres, campesinos, tuvieron que abandonar la región de Altai para instalarse en Siberia. Y allí creció Mikhail Kaláshnikov hasta que, con diecinueve años, fue reclutado por el Ejército Rojo para tomar parte en la Segunda Guerra Mundial. Durante la contienda desarrolló mejoras en los carros de combate hasta que, en la batalla de Bryansk, fue herido durante un ataque alemán. Su convalecencia en un hospital de campaña le dio tiempo para pensar en la agilidad de las armas automáticas nazis, superiores a las soviéticas. Allí comenzó a desarrollar el prototipo del AK-47.

Mikhail Kalashnikov en los años '40. Por forum.paradoxplaza.com

 Mikhail Kalashnikov en la actualidad. Por paunoseucult.wordpress.com

Los primeros diseños de Kalashnikov, concebidos entre 1942 y 1943, fueron rechazados por el ejército. Pero en 1947, la versión definitiva de su fusil de asalto de calibre 7,62 estaba lista. Dos años más tarde, el invento fue adoptado por del Ejército Rojo. Desde ese momento se convirtió en la herramienta esencial de la infantería soviética y, paulatinamente, de todos los ejércitos vinculados al Pacto de Varsovia.

El artefacto diseñado por Klashnikov era novedoso en muchos aspectos sustanciales: su sistema de recarga de cartuchos empleaba la fuerza de los gases de combustión  producidos durante el disparo para colocar otro proyectil y expulsar el casquillo del ya utilizado. Este mecanismo se apoyaba en la toma de una pequeña cantidad de los gases impulsores para empujar un pistón conectado al cerrojo y al dispositivo de cierre, y se completaba con un muelle que, ejerciendo el movimiento opuesto, permitía repetir el ciclo. Así, el AK-47 disminuía el retroceso e incrementaba la precisión. Los cargadores curvos, fabricados en aluminio y plástico para aligerar el fusil, optimizaban su capacidad en un espacio reducido.

Axonometría explotada de un AK-47. Por mydeactivatedguns.co.uk

Axonometría explotada de un AK-47. Por mydeactivatedguns.co.uk

Sección de un AKM, variante del AK-47. Por dostronyk.w.interia.pl

Sección de un AKM, variante del AK-47. Por dostronyk.w.interia.pl

AK-47. Por thetruthorthefights.files.wordpress.com

AK-47. Por thetruthorthefights.files.wordpress.com

Ak-47 desmontado. Por mydeactivatedguns.co.uk

Ak-47 desmontado. Por mydeactivatedguns.co.uk

Detalle. Cañón de AK-47. Por mydeactivatedguns.co.uk

Detalle. Cañón de AK-47. Por mydeactivatedguns.co.uk

Detalle. Pieza de madera de AK-47. Por mydeactivatedguns.co.uk

Detalle. Pieza de madera de AK-47. Por mydeactivatedguns.co.uk

Al margen de consideraciones técnicas, el arma dibujada por Kaláshnikov demostró una extraordinaria resistencia. Ni el frío extremo ni el calor intenso mermaban las prestaciones de un fusil capaz de seguir funcionando tras ser sumergido en el agua y el barro. Su mantenimiento era prácticamente nulo, y su fiabilidad en distancias inferiores a 285 metros era considerable. Era además una herramienta barata y sencilla de construir, incluso para personal no cualificado. Esto la convirtió en una máquina de guerra difícil de superar. Esa facilidad de fabricación, unida a las exportaciones de fabricantes rusos y al tráfico ilegal, contribuyó a la propagación del fusil por países con pocos recursos económicos. Se encontraron fábricas clandestinas en Pakistán, donde el arma era fabricada por las propias tribus. Se estima que existen más de 100 millones de AK-47 en funcionamiento. Muchos grupos paramilitares lo han utilizado, y para algunos se ha convertido en un fetiche, en icono de su lucha.

Manual del usuario. Por armysurpluswarehouse

Manual del usuario. Por armysurpluswarehouse

 

Afganistán. Por paunoseucult.wordpress.com

Afganistán. Por paunoseucult.wordpress.com

Combatiente en Nagorno-Karabakh, 1994. Por Edmond Terakopiant

Combatiente en Nagorno-Karabakh, 1994. Por Edmond Terakopiant

Mientras, el padre del AK-47 duerme tranquilo a orillas del río Izh, como reconocía en una entrevista concedida a The Guardian en 2003. Los diferentes gobiernos soviéticos y rusos le han concedido las más altas distinciones militares. Sólo el conflicto en la región caucásica de Nagorno-Karabakh le impactó lo suficiente para hacer que se cuestionase la conveniencia del invento. Antes, el arma había servido al Vietcong para presentar resistencia al ejército americano o a grupos revolucionarios que se habían levantado en África. También a quienes quisieron tomar el poder por la fuerza en Sierra Leona. Pero Kalashnikov no siente remordimientos. No fue él quien apretó el gatillo de esos millones de fusiles.

BLC