Gran telescopio de Herschel, en el observatorio de Slough
William Herschel, construyó durante su vida unos cuatrocientos telescopios. Estimulado por el descubrimiento de Urano y por su recién ganada fama como astrónomo, a partir de 1781 Herschel se lanzó a construir telescopios reflectores progresivamente mayores. Al primer espejo que fundió, que tenía 15 cm de diámetro, le sucedieron otros de 22,5 cm, de 48 cm, de 60 cm, para culminar en un telescopio verdaderamente gigante para la época: un espejo de 1,22 m con un tubo de 12 m de longitud que se construyó en 1789 . El Herschel de 1,2 m fue el mayor telescopio del mundo durante más de cincuenta años, para ser derrotado solamente por el “Leviatán” de Lord Rosse, que poseía un espejo de 1,98 m de diámetro.
El telescopio podía moverse tanto en el plano del suelo, mediante unas ruedas como en su ángulo mediante unas poleas, pero el gigante era difícil de operar, por lo que Herschel siguió prefiriendo su viejo y fiable 18 pulgadas con el que había descubierto miles de galaxias en el pasado.
Ilustraciones pertenecientes al libro : El mundo físico : gravedad, gravitación, luz, calor, electricidad, magnetismo, etc. / A. Guillemin. – Barcelona Montaner y Simón, 1882




