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Geometría & Plexiglás [circa 1970]

Editado por Tectónica

Enrique Salamanca, Doble cinta cinindros, 1971

La galería José de la Mano reúne la obra de cinco artistas que trabajaron con el metacrilato: José Luis Alexanco, Manuel Ayllón, Ángel Luque, Diego Moya y Enrique Salamanca.

El metacrilato comenzó llamándose plexiglás. Podía sustituir al vidrio, ser de colores, era un material con muchísimas posibilidades que la industria transformó y que en los años cuarenta los artistas descubrieron como vehículo para expresar la modernidad. Décadas antes algunos artistas vanguardistas ya lo habían utilizado. Los rusos Naum Gabo y El Lissitzky fueron los más destacados en su uso, utilizando celuloide y plexiglás ya desde los años veinte y treinta. También el belga Vantongerloo construyó relieves y esculturas con metacrilato, así como el húngaro Laszló Moholy-Nagy, especialmente durante su época de profesor en la Bahuaus de Weimar y después en Chicago.

Diego Moya, Caja de luz

La utilización del metacrilato por artistas españoles surge con fuerza en los años setenta. Fecha clave es 1972 cuando Manuel Ayllón y Diego Moya fueron becados por la Fundación Juan March para investigar las posibilidades del empleo de materiales plásticos en el arte, a los que luego seguirían otros artistas: José Luis Alexanco, José María Yturralde, Gerardo Delgado, Elena Asins o Soledad Sevilla.

Todos desarrollaron diversas líneas de un arte experimental en el que el metacrilato y otros materiales industriales, como el acero inoxidable, el aluminio o el acero sustituyeron a los materiales tradicionalmente considerados propios del Arte. Mientras que la mayoría de ellos optó por diseñar y construir obras abstractas de corte predominantemente geométrico a partir de formas regulares de dos o tres dimensiones, en las que la luz, el movimiento real o fingido, y el espacio, eran sus tres componentes imprescindibles, una minoría, representada en esta exposición por José Luis Alexanco, prefirió la figuración. La ligereza, la transparencia incolora o coloreada, y la textura uniforme y lisa de las planchas de metacrilato posibilitaba la producción de obras de arte objetivas, en las que la física, la óptica eran elementos que integraban la obra de arte. Un ejemplo paradigmático de este momento es la escultura de metacrilato y luz realizada en 1976 por Moya para la entrada de las Torres de Colón en Madrid, encargo del arquitecto Antonio Lamela.

Manuel Ayllón, Sin titulo, 1973

La exposición se puede ver hasta el 28 de octubre en la Galería José de la Mano de Madrid. Zorrilla, 21. Bajo derecha.