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Objetos

La creación. Studio NiiA

Editado por NuriaPrieto

La Creación de Joseph Haydn de La Fura dels Baus. Espectáculo estrenado en La Seine Musicale de Paris, Théatre Aix-en-Provence, Theater an der Wien y Ludwigsburger Schlossfestspiele.

Fotografía: Claudia Höhne

Carlus Padrissa propone para esta obra una reconciliación equilibrista entre Haydn y el ADN, creando de esta forma un vínculo entre lo infinitamente grande (el macrocosmos y la creación del mundo) y lo infinitamente pequeño (el micrososmos y el cuerpo humano). Esto se utiliza para crear una mirada que embellece el ciclo de la naturaleza, así como el propio ciclo de la vida.

La grúa debía, en este caso, elevar los cuerpos de los arcángeles Uriel y Rafael y en un último acto los de Adán y Eva. Con estas premisas, se ha diseñado una grúa que sea capaz de expresar con su presencia la potencia del acto creador y pueda representar de forma simbólica la figura del ángel. Para ello, se vuelve a recurrir a la geometría sagrada como base de un lenguaje universal. El triángulo equilátero funciona como unión de lo material con lo espiritual, es la unión de cielo y tierra, y el símbolo propicio para la representación del ángel como mediación. Por otro lado, se entiende el triángulo como clave de la geometría que está presente en toda creación.

La base, triángulo equilátero de hierro, sujeta un gran tanque de agua (con capacidad de 1000 l) que simboliza el fluido amniótico que, como agua primigenia, funciona como un gran útero del que surge la vida. Para desequilibrar la grúa se bombea agua hacia la punta del mástil donde encontramos un depósito en forma de icosaedro. Este poliedro que está formado por 20 triángulos equiláteros es, para Platón, símbolo del agua, la transformación y el universo.

Fotografías: Aitor Estévez

Fotografías: Ignacio Infiesta

Fotografía: Claudia Höhne