comentarios
Detalles

Placa de cemento reforzado con fibra de vidrio como envolvente del yacimiento arqueológico de Praça Nova de Carrilho da Graça

Editado por Tectónica

Fotografías: © fg+sg

La intervención realizada en el yacimiento arqueológico de Praça Nova en torno al Castillo de San Jorge, Portugal,  de João Luís Carrilho da Graça con João Gomes da Silva, como arquitecto paisajista, se caracteriza por optar  por dos soluciones opuestas que definen su imagen: el acero cortén que limita el perímetro del yacimiento, y una envolvente blanca, abstracta, que reinterpreta los espacios domésticos de época musulmana. Estas cajas blancas están resueltas ligeras y en seco para casi flotar sobre las ruinas y para ello se ha optado por utilizar placa de cemento reforzado con fibra de vidrio Aquapanel de Knauf.

“Language is an archaeological vehicle… the language we speak is a whole palimpsest of human effort and history.”

Russell Hoban

La colina que hoy ocupa el Castillo de San Jorge es el emplazamiento del primer asentamiento humano, datado en la Edad de Hierro, que convierte un lugar elevado estratégicamente sobre el estuario del Tajo y su zona de influencia en el origen de la ciudad de Lisboa.

En el conjunto amurallado, la ‘Praça Nova’ del Castillo ocupa un promontorio intramuros, delimitado por estructuras defensivas por el norte y el oeste, y por la Iglesia de Santa Cruz al Sur, y desde el que se domina la ciudad con vistas elevadas por encima de las murallas del este y de todo el horizonte del estuario.

Una extensa excavación arqueológica iniciada en 1986 dejó al descubierto vestigios de los sucesivos períodos de ocupación, Edad de Hierro, implantación musulmana medieval, y un palacio del siglo XV. De los objetos hallados, los más relevantes fueron retirados y protegidos, y están ahora expuestos en el ‘Museo do Castelo’. El sitio arqueológico se dejó abierto para proceder a una posterior intervención de protección y musealización. La actuación da respuesta a los temas referentes a la protección, revelación y lectura del  palimpsesto que cualquier excavación arqueológica representa, con la intención práctica de evidenciar el carácter palindrómico que las estructuras expuestas sugieren en su distribución espacial.

Así, la primera acción fue la delimitación clara del lugar mediante una incisión precisa, comparable a la que se practica sobre un cuerpo vivo. Se implantó un límite de acero cortén para contener la topografía sobreelevada del perímetro, lo que permitió resolver tanto el acceso como las vistas panorámicas sobre el recinto.

La materialidad de este revestimiento de cortén evoluciona lenta e inexorablemente como materia viva. Un corte igualmente preciso caracteriza al resto de los elementos introducidos, los cuales permiten al visitante un paseo confortable a través del recinto, a través de escalones, plataformas y bancos de piedra caliza, para distinguirlos así de las texturas rugosas de los muros y las cimentaciones excavadas.

Al descender hacia el recinto excavado, en el primer estrato, correspondiente al último período de ocupación, una estructura en voladizo protege los mosaicos del pavimento del Palacio del Obispo de Lisboa, del siglo XV. Su trasdós está cubierto por una superficie negra y espejada que ofrece a los visitantes una visión vertical reflejada de este pavimento, que por estar situado a un nivel superior al de la visión del observador no puede verse de forma directa.

Avanzando a través del recinto siguiendo una línea cronológica, la necesaria protección de las estructuras domésticas y los frescos de los vestigios de la ocupación musulmana se aceptó como una oportunidad para reproducir, conjeturando una hipotética interpretación de sus espacios, una secuencia espacial a través de habitaciones, ordenadas en torno a un patio de iluminación y ventilación, en unas viviendas que, de otro modo, hubieran permanecido cerradas al espacio exterior.

Intencionadamente abstractas y escenográficas, las paredes blancas que escenifican la espacialidad doméstica de las dos viviendas excavadas flotan sobre la traza de los muros expuestos, y sólo tocan el suelo en los seis puntos en los que desaparece el muro perimetral original. Su cubierta traslúcida, en policarbonato y enrejado de madera, filtra la luz solar.

Subyacentes en la totalidad del recinto, los vestigios de ocupación de la Edad de Hierro se exponen y protegen en un volumen compacto, que se recorre con un recorrido descendente en espiral a lo largo de las paredes perimetrales de acero cortén. El volumen, masivo y escenográfico, está puntualmente rasgado con cortes horizontales que invitan a la curiosidad de la observación de su interior, y conducen al visitante alrededor del perímetro excavado hasta el punto en que se abre una amplia perspectiva y la distancia física y temporal de las estructuras expuestas es evidente.

El palimpsesto de la historia del sitio es así descodificado y la posibilidad de su lectura palindrómica temporal y espacial clarificada: no solo a través de la lectura de información escrita que acompaña la visita, sino sobre todo, y significativamente, a través de la experiencia construida por la materialización de su protección y musealización.

Texto: Victor Beiramar Diniz

LA PLACA AQUAPANEL DE KNAUF EN EL PROYECTO

El proyecto del Museo del Área Arqueológica de la Plaza Nueva del Castillo necesitaba dar respuesta a tres requisitos fundamentales:

-Adecuar el material de revestimiento a una estructura flotante sobre la zona arqueológica protegida.

-Aplicar el acabado escogido sobre una superficie de gran amplitud y formas rectas.

-Garantizar la resistencia al viento y la intemperie del conjunto.

El sistema de fachada ligera Aquapanel de Knauf se reveló como el más adecuado y eficiente para las necesidades que el proyecto planteaba, aportando ligereza, versatilidad y la posibilidad de trabajar en seco sobre una zona especialmente delicada.

Foto: © jlcg

Aquapanel es una placa compuesta de cemento portland con aditivos y material aligerante, armada con fibra de vidrio. Es resistente al agua y al moho, incombustible (A1) y altamente resistente a impactos.

El volumen que protege los vestigios de las viviendas se revistió íntegramente con Aquapanel de Knauf. El sistema está formado por una subestructura metálica de soporte de canales y montantes de acero galvanizado, sujetos a la estructura principal de acero. A estos perfiles se les atornilla la placa de cemento Knauf Aquapanel Outdoor, que lleva un revestimiento continuo de acabado decorativo. Aunque en el proyecto no se contempló por ser innecesario, el sistema permite que la cámara de aire que se genera en el interior de la fachada pueda incorporar aislamiento y a su vez, ser ventilada, en función del diseño energético de la misma.

Proyecto: Museización del Yacimiento Arqueológico de Praça Nova en el Castillo de San Jorge. (2008 – 2010)

Arquitecto: Carrilho da Graça Arquitectos – João Luis Carrilho da Graça

Equipo del proyecto: Francisco Freire, Vasco Melo, Pedro Abreu, Mónica Ravazzolo, arquitectos; Paulo Barreto y Vanda Neto, maquetas

Arquitecto Paisajista: João Gomes da Silva

Placa cerramiento: Aquapanel de Knauf.

Localización: Lisboa, Portugal.

Superficie: 3500 m2

Fotografías: FG+SG – Fernando Guerra, Sergio Guerra; Carrilho da Graça arquitectos.